En una industria donde todos estamos expuestos a miles de estímulos todos los días, tener buenas ideas no depende únicamente de “ser creativoˮ. Depende de observar, conectar, experimentar y encontrar nuevas formas de mirar lo que ya conocemos. En Memorable creemos que la creatividad sigue siendo humana. Y que una buena idea puede aparecer en cualquier lugar: una conversación, una película, una canción, una caminata por Medellín o incluso en una marca que aparentemente no tiene nada que ver con la nuestra.
Inspirados en algunas de las ideas de Austin Kleon en Roba como un artista, reunimos 8 consejos para estimular la creatividad y encontrar mejores ideas.

1. Roba como un artista
No existen las ideas completamente aisladas
Todos creamos a partir de lo que hemos visto, leído, escuchado y vivido. La clave está en aprender de diferentes referencias, combinarlas y transformarlas hasta encontrar una voz propia.
Un publicista puede inspirarse en una película para desarrollar una campaña. Un diseñador puede encontrar una idea en la arquitectura. Una marca puede aprender de la manera en que una banda construye su comunidad.
La creatividad aparece cuando conectamos puntos que antes parecían separados.
Ejercicio: crea una carpeta con referencias que te llamen la atención: campañas, fotografías, frases, empaques, canciones, películas, libros, ilustraciones o cualquier cosa que despierte una idea. No copies. Colecciona posibilidades.
2. Sal de tu industria
Si solamente consumes publicidad, terminarás haciendo publicidad parecida a la que ya existe.
Una de las mejores formas de encontrar inspiración es buscarla donde aparentemente no está.
Visita una exposición. Lee sobre arquitectura. Escucha un género musical que normalmente no escucharías. Mira cómo funciona un restaurante. Camina por un barrio que no conoces.
Para una agencia creativa en Medellín, esto puede ser especialmente poderoso:
nuestra ciudad está llena de historias, personajes, negocios, sonidos, colores y formas de relacionarnos que pueden convertirse en inspiración.
La creatividad también está en la calle.
Ejercicio: una vez a la semana busca deliberadamente algo que esté fuera de tu campo profesional.
3. Cambia la pantalla por las manos
Estamos acostumbrados a crear frente a una pantalla. Pero no todas las ideas aparecen frente a un teclado.
Dibuja. Escribe. Recorta. Pega. Haz mapas mentales. Garabatea.
Usar herramientas físicas puede ayudarte a pensar de otra manera porque te obliga a hacer visible lo que todavía está desordenado en tu cabeza.
No necesitas saber dibujar. Un papel lleno de flechas, palabras y tachones puede ser mucho más creativo que una presentación perfectamente diseñada.
Ejercicio: cuando tengas un problema creativo, empieza con una hoja en blanco y
escribe durante cinco minutos todo lo que se te ocurra, sin editar.
4. Haz conexiones improbables
Una gran idea muchas veces aparece cuando dos cosas que no tenían relación empiezan a conversar.
Una marca + una película.
Un producto + una tradición.
Un problema + una canción.
Una campaña + una experiencia cotidiana.
Este principio es fundamental en la creatividad publicitaria: encontrar una conexión relevante que otras personas todavía no han visto.
Por eso, antes de preguntarte “¿qué podemos hacer?ˮ, prueba con: “¿Qué pasaría si mezcláramos esto con aquello?ˮ
Ejercicio: toma dos palabras al azar y busca cinco maneras de conectarlas. No importa si las primeras ideas parecen absurdas. A veces la quinta es la que vale la pena.
5. Haz cosas por el simple placer de hacerlas
No toda actividad creativa tiene que convertirse inmediatamente en un proyecto, una publicación o una venta.
Ten un proyecto personal.
Fotografía. Escribe. Haz collage. Cocina. Dibuja. Graba videos. Aprende a usar una herramienta nueva.
Los proyectos paralelos permiten experimentar sin la presión de tener que acertar a la primera.
Y muchas veces terminan alimentando nuestro trabajo profesional.
La creatividad necesita espacios donde equivocarse también sea parte del proceso.
6. Abúrrete un poco
Tenemos acceso permanente a estímulos.
Notificaciones. Redes sociales. Videos. Mensajes. Música. Noticias.
Y cuando aparece un segundo de silencio, muchas veces sacamos el celular.
Pero el aburrimiento también puede abrir espacio para pensar.
Caminar sin mirar el teléfono. Esperar el bus observando lo que pasa alrededor.
Tomarse un café sin abrir Instagram.
Deja espacio para que tu cabeza conecte puntos sin que alguien más lo haga por ti.
La próxima vez que estés esperando algo, prueba no sacar el celular.
Mira alrededor.
Puede que ahí haya una idea.